
Siempre me han llamado la atención esta especie de humanos; cada vez que salgo me encuentro con ellos, en todas partes, es como una especie de plaga humana.
Visten algo oscuros, sólo en su parte de sus tórax esta de blanco o más claro. Me he dado cuenta en que algunos llevan atado a sus cuellos una especie de cuerda que la dejan colgar y que es generalmente de diferente color a las demás prendas.
Es extraño, algunos van serios, rígidos, con sus ojos tapados, cubiertos, y llevando una especie de caja negra, otros esperan, fuman o sólo caminan, otros miran, otros piensan, otros contemplan. Con sus extremidades superiores sujetan algo y lo apoyan en sus oídos; empiezan hablar…increíble! empiezan hablar! …es extraño. Salen y se dirigen a edificios glamorosos, grandes, serios y algo fríos. Se bajan de automóviles costosos, lujosos y siempre hablando con ese “aparato” en sus oídos.
Me asombra estos particulares humanos. A veces me causan sonrisas, otras seriedad…y otras simplemente me recuerdan que vivo en una cuidad.

