
Kurt mira al cielo sentado con una guitarra de madera, como sabiendo que ocurriría al año siguiente. Se rodea en el mas recordado unplugged que los de nuestra estirpe pueden alabar, dando gracias a quien sea que comente el disco en cualquier parte del mundo.
Muchas cosas se pueden hablar del tipo rubio de aspecto desgarbado y de sus amigos arrojados a un planeta que todavía no los logra comprender en una totalidad.
A lo lejos suena "Smells like teen spirit" y en mi cabeza rebota la pregunta de cómo lograr eso, como hacer tocar el cielo y el infierno al mismo tiempo a millones de humanos que inconscientemente esperaban su despertar. Como un tema levanta a un planeta y lo enfrenta con su clon en reposo.
Nació el 20 de febrero de 1967 rodeado de un mundo en el se vio obligado a encerrarse en sí mismo, a desintegrarse en los rincones de una hostil Seattle. Donde mancharon su infancia y lo transformaron en el tipo que odio la fama en todas sus expresiones, y que volcó su rabia frenética contra un industria cargada de estúpidas y vergonzosas formar de hacer música.
En 1990 Nirvana destrozo todo nota de música falsa que se atreviera a usar el nombre rock. Si nos ponemos en el lugar de los leñadores músicos los veremos tirados en un rincón de la partitura escuchando y soportando a tipos que hacían revolcarse en la tumba a Lennon.
Ellos tomaron la mal tratada bandera de un rock sonrojado y apenado y sin palabras patearon culos desde el norte del mundo. Rompieron todo el Pop de la época que solo debió agachar la cabeza y subordinar sus teclas a las cuerdas que venían a reivindicar su nombre.
Al sonido de una sucia guitarra se sublevo la masa dormida y apago la luz de los camarines hermosos y limpios de gente Glam, con la baqueta de Grohl se dio muerte a temporada baja de los discos idiotas.
Lo cierto es que Nirvana se tomó las armas, enfrente de un espejo escupió lo que todos guardaban. Marco el camino a seguir y puso a funcionar el ferrocarril que hasta el día de hoy otros tipos menos talentosos y los notables ejemplos de esos años siguen forjando.
Realmente si nos colocamos a pensar en el trabajo previo de distinta gente, los que inspiraron a nuestros héroes de jeans y camisas rotas, encontraremos de todo desde un longevo Page, pasando por el alma de Harrison y sentado en el hombro de Jagger acompañado por el bajo asqueroso de Vicious.
Somos ahora otra generación que conmemora los hechos de 12 años atrás, son 12 años sin Kurt. Aunque no imagino otro final para el ídolo depresivo en el cual baso estas líneas. Muy bien "aquí estamos, entreténgannos" queremos ver si su música logra superar el grunge que tengo marcado en pecho y con el que iré gritándote a la cara que has sido un perdedor mas, nosotros no.
Fue esa Seattle gris, reflejo de un mundo corrompido y sucio la única casa donde eternamente descansaran nuestros recuerdos, donde aun hoy se sienten los estrepitosos gritos de una banda que se atrevió a llamar Nirvana, pasando por encima de oriente y occidente sin preocuparse mas que de su música y su cometido.
No existía otro termino para ti Kurt, debías suicidarte para quedar como la leyenda que eres, debías inmolarte como el tipo aquel para mostrar a todos que la música todavía no la entienden. ¿En que rutina caeremos ahora? ¿En que nos estamos sumergiendo?
Y como redactaste "es mejor reventar que devanecerse".